Seleccionar página

Proporción, Geométrica y Numero: Secretos de una Buena Salud. En el Timeo, Platón describe la creación del cosmos como la voluntad de un demiurgo que utiliza la geometría y el número para producir todo lo que existe. Todas las cosas, todos los movimientos del universo, son una manifestación de esas proporciones originales que, desde la unidad, producen toda la multiplicidad de lo que percibimos en el universo.

Proporción, Geométrica y Numero: Secretos de una Buena Salud.

Esa proporción originaria está en todas las partes del universo, así como está en el todo, porque, al final, todo es una expresión de una única unidad fundamental. Así, para Platón, la geometría y el número son la base del equilibrio y la armonía de la creación, y son en donde se manifiesta la inteligencia de la conciencia que está detrás de todas las coas.

Diferentes visiones acerca de la manera en que funciona el cosmos sostienen esta misma visión del filósofo griego. La ciencia occidental, basada en una concepción racional, funda toda su metodología en la posibilidad de descubrir regularidades matemáticas comprobables mediante ecuaciones y leyes cuantificadas.

 

Grandes científicos, como Kepler y Newton, estudiaron en detalle la geometría por considerar que en ella se encontraba el secreto de estas regularidades cósmicas. Muchos de los más grandes artistas, pintores y músicos de la historia, han estudiado también la geometría que subyace a todas las manifestaciones de vida: tal vez el ejemplo más conocido es el de Leonardo Da Vinci, que no solo utilizó las proporciones del universo (como la secuencia de Fibonacci y la proporción áurea) para hacer algunas de las obras plásticas más impactantes que existen, sino para diseñar máquinas y dispositivos que revolucionaron la ingeniería y la tecnología.

 

    

De la misma manera, todas las filosofías de la percepción y de la conciencia terminan descubriendo que no es posible tener una experiencia del mundo si no es porque existen la forma, la figura y el color. Todo lo que percibimos se nos presenta teniendo una silueta y un color que llena esa silueta.

De otra manera, sería imposible reconocer objetos en la realidad que nos rodea. Esto significa, de nuevo, que la realidad no es otra cosa que la manifestación de la geometría, el número y la proporción, y que un entendimiento de estas significa un entendimiento más íntimo de lo que somos en esencia y de la unidad que existe entre todas las cosas.

 

     La filosofía del I Ching basa su sistema en la combinación de 64 hexagramas, con los que se describe toda la creación; cada hexagrama es a su vez la combinación de una forma geométrica simple: rayas completas o quebradas. La cábala afirma la existencia de 10 niveles de manifestación entrecruzados mediante diferentes geometrías que son los caminos que comunican estos niveles.

La astrología mide las afecciones mediante los ángulos que hay en las relaciones entre planetas: la cuadratura es una relación de 90 grados, la oposición es una de 180, etc. Todos, sean orientales u occidentales, son sistemas basados en geometría, número y proporción.

 

     El ser humano que, como todas las cosas que existen, es una manifestación de esas regularidades geométricas y numerológicas, también tiene una organización que está en armonía con la geometría básica de la creación. Sin embargo, debido a las condiciones de desconexión y de incoherencia en que vive el ser humano actualmente, esta organización armónica ha ido perdiéndose para darle paso a un desbalance y a una desproporción que produce problemas en todos los niveles de la conciencia humana: desde desbalances en el pensamiento, hasta desequilibrios físicos que se manifiestan como enfermedades, pasando por desbalances emocionales.

Son, todos estos, los males que el ser humano está enfrentando cada día de una manera más aguda: depresión, estrés, enfermedades físicas, egoísmo, desconexión de los otros seres humanos y del ambiente en el que vive, de la Tierra y de los demás seres vivos que la habitan. A su vez, todo esto se manifiesta en la gran crisis social que viven las sociedades contemporáneas, que pueden ser vistas como otra forma de desbalance geométrico y de una falta de vibración adecuada de los integrantes de esas sociedades.

 

        La Bioingeniería Cuántica es consciente de esta condición, por lo que una de sus herramientas fundamentales para la creación de salud es la aplicación de vibraciones geométricas adecuadas que armonicen las proporciones de las diferentes realidades que constituyen al ser humano.

Una vez que se realiza una conexión mediante el pulso, que es el indicador de la coherencia del corazón, el terapeuta está en capacidad de determinar cómo se encuentra la armonía en las proporciones geométricas del consultante; a partir de esto, puede preguntar cuáles son las vibraciones y geometrías específicas que se requieren para restablecer el equilibrio de la persona y reconectarla así con la vibración del cosmos que está siempre en resonancia con la unidad y la sabiduría original.

     Mediante este procedimiento, la Bioingeniería puede actuar en diferentes niveles de la conciencia humana: puede incidir tanto en la geometría sutil del pensamiento o la emoción, como en la geometría física de la persona.

La Bioingeniería entiende que todas estas dimensiones de la persona están interconectadas y que un cambio en la geometría de alguna de ellas puede traer beneficios a todas las demás. La geometría específica que se usa en cada caso es determinada por la sabiduría del pulso del consultante, lo que hace que la aplicación sea particular y que no se base en unas reglas rígidas. Esto sigue la sabiduría de esa inteligencia subyacente a todas las cosas y que mantiene todo en el universo en un proceso de constante cambio, sin rigidez ni estancamiento. 

     Platón escribió también en el Timeo esta famosa frase: “el tiempo es la imagen móvil de la eternidad”.

Nosotros podríamos afirmar que el ser humano es un movimiento de esa imagen que es el tiempo, y que su movimiento, basado en geometría y número, en ángulos y líneas, en triángulos, en dualidad, trinidad y multiplicidad, etc., debe acompasarse al movimiento del todo para alcanzar un nivel de armonía que traiga paz, felicidad, salud y coherencia a su vida. Para lograrlo el único camino es escuchar su propia sabiduría interior que se manifiesta en su corazón y que puede ser leída en el ritmo (que es otra proporción) de su pulso.

 

Articulo Publicado por:

Sergio Ortiz Sotelo

Equipo Edición IBC

_____________________

Sandra Fernández

Descubridora del PCT Pulso Cuántico Toroidal Base de Bioingenieria Cuántica

Otros Artículos Publicados 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
Share This