Seleccionar página

 

Más allá del Género, un solo Corazón Late. La humanidad está gestando un nuevo paradigma que comienza en el recuentro con la verdadera esencia de lo que somos.

Cuando lanzamos la atención hacia el pasado en el encuentro con nuestras raíces más profundas y la experiencia ancestral de nuestros antecesores, podemos escuchar ecos profundos de un mismo grito que clama por la libertad, el bienestar y el equilibrio.

Hasta ahora la sociedad ha sido dividida de muchas y diferentes maneras, pero, podemos observar que la división crucial que ha mantenido al ser humano dividido consigo mismo, es la división del constructo social del género.

En algún momento los líderes del pasado decidieron crear un paradigma de roles basados no en la coherencia humana sino en las necesidades sociales que sustentan el poder eligiendo al hombre para sostener el sistema por ser más fuerte y concediéndole cierta falsa supremacía para valerse de su fuerza y ciclo constante vital y solar con el fin de explotarlo y volverlo productivo y hacerle medir su valía en relación a su productividad.

Por otro lado, a la mujer se le introduzco en el arquetipo de víctima infinita, produciendo en ella el observador del sexo débil, volviéndola objeto de prostitución de su esencia para poder así recrear su dependencia.

Hoy el planeta sigue partido en dos. Hoy en el planeta continúan sosteniéndose roles que imponen el deber sobre el ser. Hoy todavía hombres y mujeres siguen enfrentados por programas ancestrales de explotación sistémica. Hoy todavía no se han percatado de que existe un mismo latido para hombres y mujeres. En este nuevo paradigma que comienza a gestarse el constructo social del género se disuelve para dar paso a individuos completos que contienen sus energías masculinas y femeninas en equilibrio permitiéndoles acceder a roles sin límites donde pueden darse lo mejor de ellos mismos para ellos y para sus comunidades.

No podemos proyectar la visión de una humanidad libre y completa, ni siquiera la visión de un ser humano, si continua inmerso en una visión que nos ha debilitado como especie, enfrentándonos y privándonos de la complicidad y el amor, una complicidad y un amor que tan solo se sostiene cuando uno está completo dentro de sí mismo y no tiene como base roles sociales o culturales.

Para ello tenemos que hacer un viaje, entender como desde la edad de piedra el constructo social ha jugado un papel determinante en la manipulación de los roles y programas del género, entenderemos como la ambición por el poder, por la conquista y la acumulación de recursos ha manipulado a la sociedad para generar la ilusión de lucha entre hombres y mujeres que permita que sigan desempoderados recreando la herida vital de carencia, resentimiento y nostalgia.

Las heridas que traen nuestros ancestros que se vieron obligados a ceder y sacrificar su luz, sus sueños, su amor en nombre de esta recreación que lleva activa miles de años, nos debe hacer plantear que legado queremos dejar a nuestros descendientes. ¿La misma herida? ¿La misma nostalgia? ¿El mismo resentimiento? Y, ¿Cuál sería el medio perfecto para recuperar nuestro equilibrio y salirnos de este constructo?

¿Alguna vez le has tomado el pulso del corazón a tu pareja? ¿Si tuvieras los ojos vendados y no supieras que es ella, sabrías decir si el corazón que escuchas es de un hombre o de una mujer?

Más allá del género, somos un solo corazón, un solo latido. El lenguaje del pulso permite a través de las herramientas de Bioingeniería Cuántica, desarrollar el andrógino bioenergético que todos llevamos dentro, generar una visión de nosotros nueva, sin límites y por lo tanto desde ahí poder crear y sostener relaciones armónicas y en equilibrio que se complementan y potencian para el beneficio evolutivo de todos, dejar atrás las relaciones tóxicas que siguen enfrentando a los corazones generando odio, rabia, pena profunda y dolor.

El nuevo ser humano ya está aquí y no tiene que ver con hombres o mujeres, sino con corazones, vida y evolución.

Más allá de los géneros, un solo corazón late… toc toc…toc toc…toc toc…

Sandra Fernández

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
Share This