La solidaridad en este tiempo: en que puedo ayudarte

Es un honor para mí poner parte de la Coordinación de Proyectos Solidarios IBC en este artículo donde hablaremos amorosamente sobre el significado de la Solidaridad en este tiempo afortunado que nos está tocando experimentar. Son muchas personas, muchas familias que se han visto sumergidas en situaciones tan limitantes que ni siquiera se les ha permitido tener o mantener contacto con sus seres queridos. Otras, sumergidas en el escepticismo de cómo quedará su situación laboral, familiar, financiera, etc, después de, no solo durante la cuarentena, sino de los efectos colaterales que se esperan como consecuencia global. Sin embargo, a pesar de todas las experiencias y vicisitudes que tanto el Planeta como el ser humano lleva experimentando a lo largo de la historia, siguen existiendo y latiendo personas que creen, confían y afianzan su voluntad en el ser solidario.

 

Encontremos la definición oficial de su significado para continuar con el artículo: Solidaridad es la adhesión o apoyo incondicional a causas o intereses ajenos, especialmente en situaciones comprometidas o difíciles. Cada uno, desde su sentir infinito que el corazón les aporta, puede entender esta definición a su manera. Para mí, donde late mi corazón es en el “apoyo incondicional”, porque no importa de dónde seas, qué religión practiques o qué ropa utilices, lo que importa es que estoy /estamos aquí para ofrecerte esa mano que parece que necesitas, esa escucha que parece que demandas, esa comprensión que parece que puede sanarte o aliviarte estos momentos en los que te encuentras y que en realidad nos encontramos. Porque, en verdad, nos encontramos en el mismo Planeta, en las mismas circunstancias, en el mismo sentir pues si te pasa a ti, me pasa a mí y si me pasa a mí, te pasa a ti. Esa es la maestría del corazón que nos unifica, una métrica acorde a la naturaleza innata del ser humano, sentir cómo te sientes tú. Calidad humana. Calidad Frecuencial.

Ahora, confinados en casa, desde las paredes que representan tu hogar donde resides y vives desde dentro esta situación, podemos continuar unidos en la experiencia. Bioingenieria Cuántica es una metodología terapéutica y educacional que enseña a escuchar a nuestro corazón, las palabras del latido. Nuestro latido se une al de los demás seres humanos que necesitan esa paz, esa calma y esa templanza para llegar a cada hogar. Por eso, proponemos desde la metodología del corazón, unir la solidaridad al latido para conectarlo entre todos desde la sabiduría interna.

Os proponemos tomaros el pulso de vuestro corazón y poner toda vuestra atención, intención y compasión en conectaros con los corazones resonadores de esta frecuencia de solidaridad, benevolencia, de entrega, con todos aquellos corazones que están experimentando este proceso desde otro lugar como es la escasez, la enfermedad, la soledad, la muerte, el dolor, la incomprensión. Y desde este punto de unión, a través de la cuántica que nos permite acceder por sus cualidades, regalar nuestra solidaridad a todas estas personas. La frecuencia existe, el mensaje llega, el amor sana.

Pero, como buenos guerreros del amor, también vamos a seguir extendiendo este sentir más allá de la cuarentena, porque ahora la vida nos vuelve a brindar esta oportunidad de mostrar nuestra solidaridad con todas aquellas personas que seguirán teniendo necesidades pendientes de cubrir. Haremos donaciones de abrazos, reglaremos sonrisas en silencio con la mirada atenta, tocaremos la verdad humana del contacto de corazón a corazón, hablaremos desde el respeto y seremos cocreadores de lo que estas semillas su fruto darán, AMOR.

Por ello os animo con el ánimo (Capacidad humana de experimentar emociones y afectos, y de comprender) mayor, a que nos unifiquemos en el pulso de nuestros corazones y desde ahí sintamos en qué podemos ayudar al que lo necesita, démonos permiso para disfrutar del gozo de nuestra compasión, que también es un regalo para nosotros. Permitamos que los sentimientos superiores rijan nuestro presente con todas estas personas que sabemos que necesitan de nosotros, nuestra familia, nuestra vecindad, nuestros animales, nuestros amigos, nuestro planeta, nuestro universo, porque esta frecuencia también lo alimenta, es una frecuencia recíproca. Y reunámonos desde la comprensión en la alegría de la unidad, en el compartir, en el vivir y acompañar. Nutrámonos de la respuesta de estas personas afectadas cuando sienten alivio en su dolor, cuando la herida ha cerrado un poco más, cuando sienten que nosotros nos ocupamos de ellos, aunque sea a distancia y a través del pulso se puede lograr, porque es el corazón quien habla y el ser quien escucha.

Desde mi hogar, os envío latidos de bombas de amor que resuenen en todo vuestro biocampo y sintáis que todos estamos en el mismo lugar y que la diferencia entre todos casi no existe. Sintamos, ayudemos en lo que podamos, pero sobre todo gocemos del alivio, gocemos de dar, gocemos de la oportunidad.

Con Amor, Rosa María García

Coordinadora de Proyectos Solidarios IBC

proyectossolidariosibc@gmail.com