El agua, la esencia de la vida

El agua, la esencia de la vida. El agua es ese elemento esencial desde el que nace toda forma de existencia y que compone nuestro cuerpo en más de un setenta por ciento.

 

Ya lo decía Tales de Mileto en la antigua Grecia hace más de 2600 años: “Todo es agua“. Y es que la importancia de este increíble elemento está siendo demostrada día tras día y no deja de asombrar.

El agua contiene nuestras memorias, nuestras emociones, nuestro pasado… A través del agua nos desarrollamos y heredamos todos nuestros patrones genéticos.

Nuestra agua vibra y baila en función de la canción y emoción que desde nuestro mundo interior, de nuestra coherencia y sinceridad emocional, le estemos transmitiendo. Y va cambiando de color en función de las sensaciones que vayamos experimentando haciendo de espejo de todo aquello que nos rodea y proyectándonos hacia nuestro mundo exterior. Por tanto, todo lo que veamos afuera será un reflejo de nuestra agua interior…

El agua es el bien más preciado que tenemos en este planeta, en nuestra querida Tierra.

Es un potente elemento transmisor y transformador, y desde la antigüedad, se ha utilizado en todo tipo de rituales para transformar la información.

Por medio del agua se trabaja el pasado y se modifica la información que ésta contiene. Podemos conectar con ella a través de nuestra vibración, con nuestra palabra, también, mediante nuestros pensamientos y emociones. Y es que nuestras emociones están hechas de agua.

Podemos transmutar la información del agua con nuestra intención, ya que el agua es el elemento principal del que estamos hechos. Atendiendo a su vibración y conectando con ella, elegimos desde nuestra conciencia qué queremos que aporte a nuestro organismo y también podemos introducir en ella cualquier información que sea beneficiosa para nuestra evolución y la evolución del todo (esto es algo que debemos tener siempre en cuenta, la elevación de la conciencia universal).

Se adapta, cambia y transmuta, nunca es la misma y nunca está quieta.

Es muy importante que no quede estancada. El estancamiento lo evitamos al consumir bastante agua a diario, ya que es muy beneficiosa para la renovación y limpieza, la asimilación de nueva información y la apertura de nuestra conciencia. Nuestro estado físico y sensaciones siempre nos servirán de indicador del estado de nuestra agua interna; el aturdimiento, el cansancio y la dispersión suelen ser claros indicadores de que nuestro organismo necesita agua nueva.

Otro factor de extremada importancia es la calidad del agua. Desde Bioingeniería Cuántica desaconsejamos el consumo del agua del grifo, principalmente porque está tratada con flúor en muchos casos y es un inhibidor muy potente de la glándula pineal e influye en la robotización de nuestro psiquismo. Por tanto, el agua debe ser de la mayor calidad posible y a poder ser, embotellada en recipiente de cristal para que no traspasen contaminantes del plástico.

Podemos realizar un preparado de agua de calidad añadiéndole un poquito de agua de mar purificada, un poquito de zumo de aloe vera y unas semillas de chía. Y es muy recomendable dejarla cargarse de información durante la noche.

Desde Bioingeniería Cuántica os invitamos a que profundicéis en esta información programando el agua con diferentes intenciones y sobre todo bebiéndola generando un estado previo de amor.

Eva Caballero

Bioingeniería Oficial

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